¿Quién cultivará lo que comeremos en 2030?
UGAM-COAG ALERTA: SIN JÓVENES GANADEROS/AS Y AGRICULTORES/AS, CIENTOS DE EXPLOTACIONES FAMILIARES DE CANTABRIA PODRÍAN DESAPARECER DURANTE LA PRÓXIMA DÉCADA.
El relevo generacional, la rentabilidad de las explotaciones y la defensa del modelo profesional agrario marcarán el futuro del campo cántabro
La Organización Agraria UGAM-COAG respalda las propuestas electorales presentadas por COAG de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y advierte de que el relevo generacional se ha convertido en uno de los principales desafíos para la supervivencia del sector agrario en Cantabria.
Bajo la pregunta «¿Quién cultivará lo que comeremos?», la organización agraria ha puesto sobre la mesa los datos contundentes de su última nota técnica sobre jubilaciones agrarias (2026-2030). Según las extracciones de la TGSS (CNAE 01), en este periodo se jubilarán unos 43.000 agricultores y ganaderos profesionales (en una horquilla de 40.000 a 46.000, lo que supone un ritmo de 10.800 al año). Esta cifra representa exactamente el 17% del total de autónomos agrarios en activo. Sin incorporaciones masivas de jóvenes (entre 8.000 y 10.000 anuales), el colectivo profesional caerá peligrosamente hasta los 200.000 afiliados en 2030. Sin embargo, la brecha de entrada al sector se ha vuelto casi inalcanzable para la juventud rural debido a la especulación financiera.
Se considera que esta situación adquiere una especial relevancia en Cantabria, donde una parte importante de las explotaciones familiares afrontará durante los próximos años la jubilación de sus titulares sin que exista un relevo garantizado.
Detrás de cada ganadero/a o agricultor/a que se jubila no desaparece únicamente una explotación. Se pierde actividad económica, empleo, población y servicios en nuestros pueblos. Si no facilitamos la incorporación de jóvenes, muchas explotaciones viables acabarán cerrando definitivamente.
Acceso a la tierra y protección del suelo agrario
UGAM-COAG comparte la preocupación expresada por COAG respecto a las dificultades de acceso a la tierra y reclama medidas urgentes para garantizar la disponibilidad de suelo agrario para quienes desean incorporarse a la actividad profesional.
La compraventa de fincas rústicas ha aumentado un 20% en comparación con 2019, un auge liderado por grandes fondos de inversión, (nacionales e internacionales), que acaparan fincas de regadío con derechos de agua para cultivos súper-productivos.
Actualmente, más de 900 fondos de inversión poseen tierras en la península ibérica valoradas en más de 100.000 millones de euros. La concentración de la producción es alarmante: el 6,6% de las grandes empresas agrarias acapara ya el 42% del valor de la producción, mientras que un preocupante 7,8% de los afiliados supera los 65 años y los menores de 40 apenas rozan el 19,8%.
En Cantabria, la limitada superficie agraria disponible y la creciente competencia por el suelo derivada de usos urbanísticos, energéticos, industriales o turísticos dificultan el crecimiento de las explotaciones profesionales y la incorporación de nuevos agricultores y ganaderos.
Por ello, la organización considera prioritario proteger el suelo agrario productivo y establecer mecanismos que favorezcan su puesta a disposición de agricultores y ganaderos profesionales en activo, evitando que se reduzca aún más la base territorial necesaria para desarrollar una actividad agraria viable.
Sin rentabilidad no habrá relevo generacional
UGAM-COAG insiste igualmente en que el relevo generacional pasa necesariamente por garantizar la rentabilidad de las explotaciones.
En este sentido, se considera imprescindible continuar reforzando la aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria y asegurar un reparto más equilibrado del valor generado a lo largo de toda la cadena, de manera que agricultores y ganaderos reciban precios rentables que remuneren sus producciones.
La presión del lobo también condiciona el futuro de la ganadería extensiva
UGAM-COAG advierte además de que la creciente presión de la fauna salvaje, especialmente del lobo, constituye un factor añadido que dificulta la continuidad de numerosas explotaciones ganaderas extensivas y desincentiva la incorporación de nuevos profesionales. Resulta muy difícil convencer a un joven para que apueste por la ganadería extensiva cuando observa los daños continuados que sufren las explotaciones y la falta de soluciones eficaces que permitan compatibilizar la actividad ganadera con la conservación de la fauna salvaje.
Defender la agricultura y la ganadería familiar es defender el medio rural
UGAM-COAG defiende que el futuro de Cantabria pasa por mantener un modelo profesional de explotación agraria, vinculado al territorio y sustentado por profesionales del campo que viven y trabajan en el medio rural, en línea con la apuesta de COAG por una «agricultura con agricultores y ganaderos».
Nuestra comunidad necesita explotaciones gestionadas por familias que viven en los pueblos, cuidan el territorio, generan empleo, mantienen el paisaje y contribuyen a la prevención de incendios.
Por ello, UGAM-COAG respalda la propuesta de un Pacto de Estado por el Relevo Generacional y la Protección del Suelo Agrario y reclama a las distintas fuerzas políticas que sitúen el futuro del sector primario entre las prioridades de la próxima legislatura.
En definitiva, este es el paquete de medidas, que desde COAG a nivel nacional y UGAM-COAG a nivel regional presentará a todos los partidos políticos, debería incluir:
En la PAC
- Reservar al menos un 10% del presupuesto para jóvenes.
- Crear un paquete de instalación operativo, con el límite de edad en 40 años.
- Apoyar también a los “nuevos profesionales” mayores de esa edad.
Fiscalidad
- Régimen fiscal específico para los cinco primeros años de actividad.
- Exención en el IRPF de las ayudas a la incorporación.
- Libre amortización para jóvenes y profesionales.
- Reducción de la tributación de las ayudas que perciban los jóvenes.
- Exención de tributación de los rendimientos por venta o arrendamiento de tierras a jóvenes y profesionales.
- Incentivos fiscales a quien transmita o arriende tierras a jóvenes y profesionales.
Financiación
- Líneas de crédito preferente.
- Avales públicos y fondos de garantía.
- Agilizar y dotar suficientemente los créditos ICO-SAECA (esta medida no está ligada explícitamente a jóvenes).
Acceso a la tierra
- Limitar el acceso a las ayudas públicas de fondos de inversión y capital sin vínculo territorial.
- Crear instrumentos contra el acaparamiento especulativo de tierra, que además la movilicen hacia profesionales activos.
- Estatuto del agricultor y ganadero profesional, con prioridad en las políticas públicas.
Burocracia y entorno rural
- Simplificación de la burocracia y agilización de la gestión y el pago de las ayudas públicas. Los/as ganaderos/as y agricultores/as no pueden seguir soportando una carga administrativa cada vez mayor y con exigencias continuas que, en demasiadas ocasiones, terminan encontrándose con retrasos, falta de respuesta o bloqueos por parte de la propia Administración. Quienes cumplen con todas las obligaciones merecen una gestión ágil con las necesidades reales del sector.
- Tramitación ágil y única de las incorporaciones.
- Vivienda, conectividad y servicios públicos en el medio rural, presentados como condición para que un joven fije allí su proyecto de vida.
Medidas específicas para incorporación de agricultoras y ganaderas
Titularidad compartida
- Ayudas al pago de cotizaciones.
- Cotización adaptada a ingresos reales.
- Procedimientos homogéneos en todas las CCAA, con dotación presupuestaria suficiente.
Seguridad Social
- Extender a mujeres mayores de 40 años las bonificaciones para cónyuges en explotaciones.
- Cubrir las lagunas de cotización.
- Reconocer los periodos de cuidado de hijos y familiares, con atención especial a mujeres y titularidad compartida.
PAC
- Incorporar la perspectiva de género en el diseño y seguimiento de la nueva PAC.
- Valorar en las ayudas la titularidad femenina o compartida.
Conciliación
- Mejorar los servicios de proximidad y el apoyo a los cuidados en el medio rural.
Medidas generales que benefician a ambos colectivos
- Una definición vinculante de agricultor profesional, que condiciona el acceso a las ayudas.
- Mejoras en la protección social de los autónomos agrarios:
- exención de cotización desde el primer día de incapacidad temporal;
- cese de actividad equiparable al desempleo;
- cotización por rendimientos reales en estimación objetiva.
- El tope de 60.000 euros por persona activa y la exclusión de la degresividad, que favorecen a las explotaciones familiares y profesionales.


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