EL CAMPO DE CANTABRIA PIDE RESPETO Y DIGNIDAD

ugamcoag

30 Ene, 2026

El Campo se Cantabria se echa de nuevo a las calles de Santander en una movilización masiva que ya marca un antes y un después

Desde primera hora, los tractores comenzaron a rugir en la rotonda de La Marga, punto cero de una movilización. Motores encendidos, pancartas al viento y un mensaje claro: el campo de Cantabria no aguanta más. Más de 200 tractores de ganaderos y ganaderas, muchos llegados desde los valles más remotos, se colocaron en cabeza, desde Soba a Campoo,…

LA SALIDA – EL CAMPO SE PONE EN MARCHA

La caravana avanzó hacia Santander con paso firme, pasando por la plaza de toros en dirección al Parlamento de Cantabria. A su alrededor, vecinos que salían a las ventanas, familias que se acercaban a aplaudir, trabajadores que paraban un momento para grabar con el móvil y a proclamar frases de ánimo…  La ciudad de Santander y toda la sociedad en general entiende que aquello no era una protesta más: es un grito de todos, sin el campo, no se come.

Las reivindicaciones estaban claras y repetidas en cada pancarta tanto de los tractores como de los manifestantes a pie:

  • Si tocan nuestra alimentación, nos tendrán enfrente.
  • Presupuestos dignos para el sector agrario de Cantabria.
  • Menos tontería, más ganadería.
  • El campo se muere y tiene asesinos.
  • Mercosur trae ruina, el lobo trae dolor, la PAC no escucha, Von Der Leyen peor.
  • Señores políticos, si la ciudad queréis alimentar, dejad al campo trabajar.
  • Jóvenes con ilusión, en peligro de extinción.
  • Sin el campo y la ganadería, tu mesa está vacía.

EL PARLAMENTO – LA CASA DE TODOS, PERO NO PARA TODOS

La tractorada llegó al Parlamento de Cantabria, donde se había convocado a todos los grupos parlamentarios. Solo dos respondieron a la convocatoria de las 12:30 en el parlamento: el Grupo Parlamentario  PRC y VOX.  

A la entrada se produjo el primer momento tenso del día. Los ganaderos, que acudían a la institución que debería representarles, se sintieron mal recibidos. Hubo empujones, palabras duras y un ambiente de indignación creciente. “Esta es la casa de todos”, repetían muchos, “pero hoy no lo parece”.

Finalmente, los representantes de los ganaderos lograron entrar en el Parlamento y poner en mano de los grupos parlamentarios la carta con sus reivindicaciones, acompañada de la petición formal de una comparecencia en el Arco Parlamentario. El secretario general de UGAM-COAG, Luis Pérez Portilla leyó el escrito y les transmitió que “queremos hablar claro, sin filtros ni rodeos, y abrir de una vez un espacio de diálogo serio que deje atrás las excusas y empiece a construir soluciones de verdad para un sector que ya no puede esperar más”.

Cabe destacar que sólo se personaron 7 de los 35 miembros que forman el Parlamento de Cantabria.

Tras calmarse mínimamente la situación, llegó uno de los momentos más simbólicos: la lectura del manifiesto por parte de Clara, joven y futura ganadera del valle de Soba. Ella representa a toda una generación que quiere seguir en el campo, pero que ve cómo se lo ponen muy difícil. Este manifiesto también sirvió para enviar un mensaje a la clase política: “somos nosotros los que os ponemos ahí y también los que os podemos quitar”.

MARCHA A PIE Y TRACTORADA HACIA LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO.

A continuación, los ganaderos iniciaron una marcha a pie, abriendo camino a los tractores, rumbo a la Delegación del Gobierno.

La gente de Santander se volcó. Aplausos, vítores, abrazos, personas que se unían espontáneamente a la manifestación. La ciudad arropó al campo como se vio 20 días antes y en cada una de las protestas del sector agrario.

TENSIÓN EN LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO

Frente a la Delegación, la concentración creció. Algunos tractores aparcaron en las inmediaciones, pero cuando uno de ellos intentó maniobrar para colocarse junto a la entrada, la policía se lo impidió. El resultado fue un embudo de manifestantes y agentes, tensión al límite y gritos que lo decían todo: “No vais a comer nada”, “Estamos hasta las narices”.

El ambiente estaba cargado. Muy cargado.

EL ENCUENTRO CON PEDRO CASARES – EL PUNTO DE EBULLICIÓN

El delegado del Gobierno, Pedro Casares, recibió a los representantes de las organizaciones ganaderas. Se le entregó un escrito exigiendo:

  • Que informe por escrito de la respuesta del Ministerio a las reivindicaciones.
  • Que aclare qué posición ha trasladado él mismo al Ministerio desde el 9 de enero.
  • Que garantice un canal de comunicación directo y transparente.

Pero cuando salió a hablar, la tensión explotó.

Entre gritos, reproches y un ambiente de indignación absoluta, los representantes le pasaron el megáfono. Y en ese instante ocurrió la imagen más impactante del día: un ternero muerto por el lobo la noche anterior fue arrojado al interior de la Delegación, cayendo a los pies del delegado. Un símbolo brutal del hartazgo y del abandono que siente el sector.

Luis Pérez Portilla, secretario general de UGAM-COAG, visiblemente afectado, encaró al delegado con palabras que resonaron como un mazazo:

“Es reírse de nosotros, estar en las calles, ir a Europa, estar aquí, estar en todas las ciudades hoy….¿ y que nos y que diga el ministro que sí?, ¿pero que nos está ninguneando?. .usted, es representante del Estado aquí en Cantabria, ¿ pero no vale nada la voz de los ganaderos, no vale nada la voz de gente, de familias, de organizaciones de muchos años?…¿ No vale nada a un presidente?…Tenéis unos discursos que os habéis alineado todos. No están respetando el voto de Europa. Han votado que no hasta que se resuelva en los tribunales. Los veinticuatro meses hay que respetar. Eso es democrático. Hay que respetar.”

La tensión era máxima. Pero también hubo momentos de calma, de intentos de explicación, de diálogo difícil.

EL MENSAJE FINAL – ESTO NO HA HECHO MÁS QUE EMPEZAR

Tras la reunión, Luis Pérez Portilla se dirigió a los manifestantes. Su discurso fue duro, directo, sin maquillaje:

No se ha hablado nada. Nos dicen que lo trasladarán al ministro. Pero no nos creemos nada. Están acabando con nosotros, unos y otros. Las decisiones de los despachos no las puede pagar el campo. Nos deben mucho y están jugando con nuestro futuro. Queremos fechas, queremos respuestas y las queremos por escrito. Porque si no, esto no ha hecho más que empezar.

Y la multitud respondió con aplausos, rabia y determinación.

UN ANTES Y UN DESPUÉS

La jornada terminó, pero el mensaje quedó grabado: el campo de Cantabria ha dicho basta.

Basta de burocracia. Basta de abandono. Basta de decisiones tomadas lejos del barro, lejos de las cuadras, lejos de la realidad.

La movilización de ayer no fue una protesta más. Fue un aviso. Y como dijo Luis: esto no ha hecho más que empezar.

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